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ENTREVISTA A PEDRO CARMONA por RICARDO ANGOSO TITULARES: “Fue un error capitaldel sector castrense no permitir la salida de Chávez del país, quizá el másserio de los que se cometieron en esos momentos” “No hubo ningunainiciativa de Aznar o Bush para sacar a Chávez del país, pero Fidel Castro síconsultó a varios embajadores en La Habana para que, si se requería, viajaranen un avión especial a Caracas para evacuar a Chávez hacia Cuba” “La unidad de laoposición en estos momentos no sólo es un imperativo histórico, sino un clamorde la población que desea que se abran alternativas de cambio por mediosdemocráticos” “Hay figuras dentrodel chavismo que están en contra de la instauración de un régimen comunista enel país” “Tenemos que ira las elecciones parlamentarias, y la oposición debe ser capaz de dar unarespuesta convincente al país, aunque sea en clara desigualdad electoral frenteal régimen" En abril del año 2002,tras una serie de protestas de la oposición cívica al régimen chavista, seproducen unos turbios y violentos incidentes, con el resultado de casi unaveintena de muertos, que llevan al desacato militar a las órdenes de HugoChávez de reprimir a una inmensa marcha pacífica, y a la conformación de ungobierno de transición que encabeza el líder empresarial Pedro Carmona. Elobjetivo de la transición era liderar un proceso de cambio político y convocarelecciones en noventa días. Tras tres días de dura crisis, e incluso deenfrentamientos en la cúpula militar que por poco degeneran en una contienda,el capítulo se cierra con el regreso de Chávez a Caracas vitoreado por lossuyos, la renuncia del ejecutivo de transición y el 11 de abril, antes, en unbaño sangriento nunca esclarecido. Hoy, Pedro Carmona revive aquellosacontecimientos y también analiza el presente y el futuro de Venezuela. Ricardo Angoso: ¿Québalance hace de estos ocho largos años de chavismo? Pedro Carmona:Destacaría varios elementos claramente definidos: en primer lugar, que se haido estableciendo un régimen de orientación autocrática, obsesionado por elproyecto revolucionario bautizado como “el socialismo del siglo XXI”. Unsistema que no es otra cosa que la emulación del régimen cubano, bajo unainspiración militarista de izquierda, que ha ido cerrando espacios alpluralismo político, a la democracia y la libertad consagrados en al artículo2º de la Constitución de 1999, alejándose de principios medulares de la CartaMagna promovida por el propio gobierno y sometida a referéndum, hasta el puntode que numerosas leyes aprobadas por el régimen están en abierta colisión conel texto constitucional. A manera de ejemplo, se ha legislado en temasfundamentales mediante Decretos-Leyes, y si bien en diciembre de 2007 el pueblorechazó en referéndum un cambio fundamental de la Constitución, y se le dio unaviso serio al Gobierno de que no iba en la dirección adecuada, pero elPresidente no ha tenido límites en imponer mediante atajos jurídicos, los objetivosque le habían sido negados. Otro elemento adestacar es la creación de un Estado omnipotente, poderoso, dueño de medios deproducción, bancos, tierras, industrias, supermercados, inmuebles… todo ellocon el objetivo de convertirse en el gran empleador, con una enorme orientaciónintervencionista que atraviesa transversalemente a todas las formas deorganización de la sociedad venezolana. Se ha limitado el derecho de propiedad,y se cercenan espacios a la iniciativa privada, sin que el Estado cumpla demanera eficiente tales funciones, ni atienda exigencias elementales que demandael país, como lo son la seguridad personal y los problemas del día a día. Otro rasgo a destacarde estos últimos ocho años, es el alto nivel de conflictividad, tanto interna,porque el país ha sido fracturado, como en el plano externo, pues lasrelaciones internacionales resultan cada vez más tensas, ya que son también hansido objeto de polarización y cargas ideológicas, con nuevas alianzas ajenas alos intereses permanentes del país. Quizás lo más grave en estos once años degobierno, es que ha propiciado odios y lucha de clases donde no existían.Costará mucho en el futuro restañar las heridas producidas. Se trata además deimponer al país un pensamiento único, y quien no comparta la línea del Gobiernoes considerado como un enemigo y no como adversario. Hay una lógica deavasallamiento, e incluso de criminalización de la disidencia. El cuarto elemento adestacar, es que se ha impuesto una visión cortoplacista en el manejo de laeconomía, para privilegiar el afianzamiento en el poder, sin mirar hacia elmediano y largo plazo. La riqueza petrolera que el país ha recibido a lo largode estos años, más de 950.000 millones de dólares, no se ha traducido endiversificación económica, ni en la reducción de la vulnerabilidad externa deVenezuela. Por el contrario, Venezuela es hoy más dependiente del petróleo,pues el 95% de las exportaciones están representadas por el oro negro. Como quinto elemento,el motor de la economía es el gasto público, y éste es finito, por lo cual seha ido hipotecando al país. Hemos asistido a un retroceso en la producciónindustrial y agropecuaria sin precedentes en las últimas décadas. Venezuela seha desindustrializado, de 14.000 empresas manufactureras en 1998 subisten7.000, y el aparato productivo está en general debilitado. La inversiónprivada, tanto nacional como extranjera es negativa, salvo excepcionesrecientes en la actividad petrolera en la Faja del Orinoco, donde se hanproducido alianzas con empresas chinas y rusas, tema antes cuestionado por elgobierno, o en la exploración de gas con Repsol de España. Así las cosas, la demanda interna debeser suplida con importaciones y no con producción interna. Tan sólo a través deimportaciones masivas, con recursos generados por la industria petrolera, sesuple el déficit de la oferta doméstica. Pese a todo, tampoco está Venezuelaabastecida en forma adecuada en bienes de primera necesidad, por lo cual elconsumidor debe resignarse a comprar lo que encuentre. Luego están lasdistorsiones de carácter macroeconómico, como la inflación, que es la más altade América Latina y una de las más altas del mundo, con pronósticos cercanos al40% este año. Además, los altos niveles de endeudamiento interno; la ineficienciadel gasto público; serias distorsiones cambiarias dado el modelo que se haestablecido de cambios múltiples y controlados; subsidios generalizados de altocosto, entre ellos para alimentos y combustibles, éstos sin racionalidad;controles de precios, del tipo de cambio, gasto en armamentos, donaciones aotros países, todo lo cual pone en serias dudas la sostenibilidad del modelofiscal hacia el mediano plazo. También agregaría comoun elemento crucial la desinstitucionalización del país. Instituciones clavehan sufrido en forma muy significativa, como la compañía estatal petroleravenezolana, PDVSA, la cual ha sido desviada de su función principal, la deproducir petróleo, y no ha recibido ni las inversiones ni el mantenimientorequerido, y fue despojada de miles de sus mejores recursos humanos, los cualesse encuentran en una diáspora, prestando servicios en el mundo entero, todoello por razones políticas. Las Fuerzas Armadas han sido purgadas ypolitizadas, asumiendo un papel deliberante y de servicio a una parcialidadpolítica que no le corresponden. El Banco Central de Venezuela, el PoderJudicial y el Poder Electoral, por citar tan sólo algunos, han sido controladosy están mal manejados. Lo mismo sucede con las alcaldías y gobernaciones, que sehan visto afectadas en sus atribuciones por un fuerte centralismo y por laconcentración de poderes en las manos del Ejecutivo. Una centralizaciónasfixiante, neutralizante, que ha ahogado el proceso de descentralización quese había puesto en marcha en Venezuela antes de la llegada de Chávez al poder. Otro tema que hay quemencionar es el control por parte del Estado de medios de información, conmiras a implantar una hegemonía informativa del Estado, el cierre de numerososcanales de televisión y emisoras radiales privadas, limitaciones legales a losmedios de comunicación, y procesos jurídicos contra algunos comunicadoressociales, o presiones hacia la autocensura de los medios. Por último, hay quemencionar la masiva presencia de cubanos en el país, en un número que bordealos 70.000, en una clara contradicción con la defensa de la soberanía nacionalque se proclama. Se trata de grupos a los cuales se han asignado funcionesestratégicas, como la identificación y extranjería, los registros y notarías,los servicios de inteligencia, la seguridad presidencial, etc. Nunca en lahistoria de Venezuela se había afectado en tal forma el sentimiento nacional. ACuba, además, se le otorgan cuantiosos recursos financieros y petroleros, bajola justificación de la fusión de los dos procesos revolucionarios, y sefortalecen nuevas relaciones con países como China, Rusia, Irán, Cuba y losintegrantes del ALBA. El Continente y el mundo ven además con preocupación, lamasiva e irracional adquisición de armamento ruso por parte del gobierno deVenezuela, con lo cual inevitablemente se desquilibra la seguridad regional, yse desvían recursos que deberían destinarse al desarrollo. R.A.: Ahora, con eltiempo pasado, la iniciativa que se elaboró para cambiar el régimen y llevar alpaís rumbo a la democracia ¿no cree que fracasó por la desunión del ejército?¿O cuál fue el factor que explica ese naufragio político de abril del año 2002? P.C.: Las FuerzasArmadas en estos años de Chávez han mutado de la institución profesional delpasado a configurar un partido político armado, a la vez debilitado con lacreación de las milicias, que responden directamente al Presidente de laRepública. Todo ello en contradicción con normas constitucionales. En estetiempo, las Fuerzas Armadas han sufrido purgas y relevos, ideologización, y sele han concedido prebendas para asegurar la lealtad al régimen. En aquellosmomentos de abril del 2002, afloraron signos de inconsistencia y desunión, quedebilitaron al ejecutivo de transición, el cual debía llenar un vacío de podery conducir a Venezuela a elecciones parlamentarias y presidenciales limpias enbrevísimo plazo. Se pretendía relegitimar los poderes públicos e instituciones,muchas de las cuales ya en ese momento estaban deslegitimidadas mediantesubterfugios en la transición entre una Constitución y otra. No se puede negarque en esos momentos de abril afloraron tensiones y hubo falta de cohesión enel ámbito castrense y en parte de la sociedad civil. Esto influyó en que laprovisionalidad no lograra consolidarse, pese a las rectificaciones anunciadasal Decreto de formación del gobierno de transición, y que no pudieraconcretarse la plena relegitimación democrática, como se deseaba, contando conla OEA como garante del pleno restablecimiento del orden constitucional en elpaís. La discrepancia másimportante y costosa, presente en el seno de la institución castrense, fue larelativa a la salida de Chávez del país hacia Cuba, cuando ya se habíaanunciado la renuncia presidencial al cargo. Fue un error capital no permitirla salida de Chávez al exterior como estuvo dispuesto, pensando en que debíaser juzgado y que el país no entendería su salida en forma impune. No fue puessolo el decreto de formación del ejecutivo, como sostienen algunos, sino elhaber actuado más emotiva que racionalmente en tales momentos. El grupo militarque sostenía el diálogo con el presidente renunciante estaba dividido y esafalta de cohesión fue fatal, pues se precipitaron los hechos y Chávez anuncióal país por medio de un fax que no había renunciado, sino que estaba retenido.Se perdieron horas fundamentales en la consolidación de la unidad militar, hubocelos y aspiraciones, todo lo cual contribuyó a que los acontecimientos seprecipitaran rápidamente con el desenlace que conocemos. Hubo tambiéninconsistencias en voceros civiles, que defendieron una legalidad inexistente,coadyuvando a la falta de unidad. Eran momentos en que habría sido posible, encortos meses, salvar la democracia, hoy virtualmente conculcada. R.A.: Usted, incluso,habla en su libro sobre estos acontecimientos de una posibilidad de unautogolpe del mismo Chávez, ¿cree qué realmente existió tal posibilidad? P.C.: Todo ello estátodavía por aclararse, pues hay aún enigmas que tienen que dilucidarse sobreaquellas jornadas. Algunos analistas que manejan tal hipótesis, consideran quefue una coartada del gobierno para forzar acontecimientos que sucedierondespués. Por ejemplo, las actuaciones del General Lucas Rincón, vocero delanuncio al mundo de la renuncia de Chávez, fue una figura clave, y luego fuepremiado por Chávez con altas responsabilidades. Se celebraron además reunionesentre la cúpula militar renunciante y el General Raúl Baduel en la ciudad deMaracay. Ocurrieron hechos extraños como la desprotección del Palacio deMiraflores, sede del poder presidencial. Estos elementos abonarían la tesis deun autogolpe, como también el hecho de que el propio Chávez haya declarado mástarde que la crisis de PDVSA, factor clave en los acontecimientos de abril, fueprovocada por él mismo. Las actuaciones del general Lucas Rincón y su retornoal poder siguen siendo para mí un gran enigma. Él fue luego designado Ministrode la Defensa y de Relaciones Interiores, y hoy es embajador en Portugal. Aúnasí, considero que tales versiones son hipótesis, conjeturas. Falta todavíamucha historia por conocerse de aquellos complejos momentos. R.A.: ¿Podría matizarlas responsabilidades colectivas e individuales que hubo en el fracaso de esteplan de cerrar la página de Chávez y abrir un proceso democrático? P.C.: Mi participaciónno fue buscada, sino solicitada por el estamento militar, y del devenir de losacontecimientos. Yo no tenía en la mente encabezar un gobierno provisional,pero tampoco, en aquellos críticos momentos, eludí mi responsabilidad comovenezolano de colocarme al frente del equipo que lideraría una transición haciael pleno restablecimiento del orden democrático. Como mencioné, la cúpulamilitar erró con respecto a la no salida de Chávez del país. No obstante, noeludo la cuota de responsabilidad que me corresponde en aquellos difícilesmomentos, y si bien muchos tratan de hacer recaer en mí errores u omisiones, enrealidad muchas fueron decisiones compartidas con actores relevantes en esosmomentos históricos. Ahora, si pudiera retroceder en el tiempo, habría sidopartidario de garantizar la salida democrática mediante la conformación de unajunta provisional de gobierno para conducir a las elecciones, y no habergenerado una responsabilidad unipersonal como la que recayó en mí en aquellosdifíciles momentos. R.A.: Chávez siempreacusa a Aznar y a Bush de estar detrás de aquellos acontecimientos, ¿hay algode cierto en esas acusaciones? P.C.: No hubo nitiempo para solicitar el apoyo internacional, ni para reconocimientos odesconocimientos del gobierno provisional. La única expresión de seguridad quehubo de nuestra parte, fue la de la disposición de restablecimiento pleno de lainstitucionalidad democrática. Junto con el Canciller designado, informé a losEmbajadores de Estados Unidos y España en Caracas, éste por ejercer lapresidencia de la Unión Europea, de la disposición de invocar la CartaDemocrática Interamericana, y solicitar a la Organización de EstadosAmericanos, OEA, que sirviera de garante del proceso electoral rápido y limpioque se prometía. Así lo comunicamos además al Secretario General de la OEA,requiriendo una misión urgente de dicha organización para que visitara al paísy acompañara ese proceso. R.A.: ¿Pero sí hubouna iniciativa española para sacar a Chávez de Venezuela? P.C.: No hubo ningunainiciativa española, al menos que yo tuviera conocimiento. De la que sí tuveinformación posterior fue la de Fidel Castro, quien reunió a algunosembajadores en La Habana para que estuviesen preparados para abordar un aviónque trasladara a Chávez a Cuba, donde le ofrecía asilo político. No sé deotras, como no fuera la del propio gobierno provisional el día 13 de abril enla Isla de la Orchila, donde se encontraba Chávez, pero ninguna de esas iniciativasse llevó a cabo. Luego, se produjo mi renuncia a la encomienda recibida, elmismo día 13, ante la dificultad de consolidar la provisionalidad, cuandodecidí acatar cívica y pacíficamente la decisión de la Asamblea Nacional dejuramentar al Vicepresidente Ejecutivo, Diosdado Cabello, en la Presidencia. Honduras aprendió enla lección, abortó un golpe de Estado y salió fortalecida de la crisis. Larecuperación de la institucionalidad democrática en nuestro caso, pasaba poruna primera elección parlamentaria en 90 días, para la selección de los demáspoderes y promover cuatro enmiendas constitucionales: una, la restitución delos militares a sus cuarteles, subordinados al poder civil. Dos, la reduccióndel período presidencial a cuatro años con una sola reelección. Tres, laimplantación de la doble vuelta electoral. Cuatro: la confirmación de larestitución del nombre de la República de Venezuela. R.A.: Vayamos alpresente, ¿cómo ve el futuro del país y la previsible evolución del régimen enestos momentos tan confusos? P.C.: Ante laspróximas elecciones parlamentarias de septiembre, la unidad de la oposición nosólo es un imperativo histórico, sino un clamor de la población, que desea quese abran opciones de cambio por vías democráticas. Hay que reconocer que launidad opositora es compleja porque hay fuerzas de los más diversos signospolíticos, pero la responsabilidad ante el país es tan grande, que confío quela Mesa de la Unidad que hoy se empeña en lograr candidaturas únicas,alcance y logre ese objetivo con personas idóneas, con los mejores. Además,espero que se avance en la elaboración de la propuesta alternativa de país queel país aspira, diferenciada del régimen imperante, pero con amplitud, espíritureconciliador y énfasis en lo social y en el desarrollo nacional. En el pasado, por nolograrse la unidad plena en las toldas opositoras, se perdieron espaciospolíticos en elecciones de alcaldes y gobernadores frente a la maquinaríaoficialista. De manera, que la responsabilidad de los dirigentes políticos eshoy elevada, y resulta imprescindible avanzar en la misma. Los partidospolíticos son piezas fundamentales en los regímenes democráticos, pero lospolíticos profesionales tienen que demostrar al país que el interés nacionalprevalece sobre los intereses personales o grupales, y que se pueden integrar adirigentes independientes y jóvenes que luchan por la democracia y su futuro.Se tarta de una decisiva coyuntura histórica, ante lo cual los dirigentespolíticos deben colocarse a la altura de las exigencias. R.A.: ¿Cree que Cháveznunca dejará pacíficamente el poder, cree que será así? P.C.: Hay muchosindicios de que el presidente Chávez, si bien busca legitimidad electoral, noes proclive a aceptar resultados adversos, por su afán de perpetuarse en elpoder, y, a aceptar que se celebren elecciones transparentes y limpias, conárbitros independientes. El Presidente amenaza que si se produce una derrotadel chavismo, a renglón seguido habría una confrontación, una guerra. Algo asícomo la ranchera mexicana, si no gano, arrebato. Existe por ello preocupaciónacerca de la disposición de Chávez de aceptar las reglas de juego electorales,ya que en el 2007 hubo un intento de desconocer los resultados formales delreferéndum, y en el referéndum revocatorio del 2004 ocurrieron muchasirregularidades. En definitiva, está en manos de las fuerzas opositoras no sólotratar de ganar limpiamente las consultas, sino hacer respetar la voluntadpopular libremente expresada, por todos los medios democráticos a su alcance. R.A.: No obstante,¿parece que también asistimos a una crisis y una fractura de los movimientosque hasta ahora han apoyado al presidente Chávez? P.C.: Hay por lopronto evidencias de que el Presidente, al aferrarse al poder en formaautocrática, bajo la idea del pensamiento único, y de un caudillismopersonalista, va generando bajas importantes en sus filas. Hay figuras dentrodel chavismo que están en contra de la instalación de un régimen comunista enel país. Las encuestas de opinión confirman que la mayoría del país se opone alcomunismo y a la limitación al régimen de libertades. Luego, hay inconformidadcon el deterioro de la calidad de vida de la población. De allí que se estéproduciendo un distanciamiento de personalidades afectas al régimen, que nocomparten ese estado de cosas. Muchos colaboradores del comienzo del proceso,como Luis Miquilena, Luis Dávila, Herman Escarrá, los ex aliados del PartidoPodemos, y decenas de comunicadores, intelectuales, parlamentarios, militares ycolaboradores, o el Gobernador del Estado Lara Henri Falcón, se han idodistanciando de políticas que consideran impropias, sin renunciar a suideología de izquierda. Otros, como el diputado chavista por Barinas WilmerAzuaje, quien denunció la corrupción en el entorno presidencial, fue sometido ajuicio y despojado de su inmunidad parlamentaria. Todo ello muestra que algoestá ocurriendo, que hay gente en contra de la visión autocrática ypersonalista, o de la corrupción imperante o de la radicalización del proceso.Son fenómenos que ameritan analizarse en profundidad. R.A.: ¿Cómo valora quetodavía le quede al chavismo una importante base social a pesar de la críticasituación que vive? P.C.: Es cierto, esoocurre. El deterioro de la calidad de vida: la inflación, la inseguridad, laescasez, la represión, junto con otros elementos, producen un indudabledesgaste del régimen. Pero no se puede ocultar que hay un segmento duro en elchavismo, el incondicional, que puede estar en torno al 20%; otroporcentaje depende del poderoso aparato del Estado para recibir subsidios ysustentos. Es una base social subsidiada. Luego hay otro segmento que desconfíade quien le esté entrevistando, con miedo a decir lo que verdaderamente piensa.Pero independientemente de los porcentajes, lo que las encuestas revelan es unatendencia que se perfila al deterioro en los últimos cinco años en laaceptación del régimen, en alrededor del 26%, y que rechaza la cubanización, elcomunismo, o la satanización de la propiedad privada. La última encuesta deAlfredo Keller revela que un 48% se muestra inconforme con el gobierno deChávez, y que el 42% lo apoya, lo cual demuestra una erosión de la base socialque le acompañaba. R.A.: Finalmente, ¿quécree que puede pasar de aquí a septiembre, cuando son las elecciones, y quéresultado espera de dichos comicios? P.C.: Como dije, hayun ambiente político de inconformidad mayoritario en el país, aunque losneutrales o independientes están hoy en mayoría. El éxodo de venezolanos alexterior, por primera vez en la historia es relevante, especialmente de jóvenesy gente preparada. Las detenciones o intimidaciones a líderes políticos ojuveniles en el país, muestran un mayor talante represivo del régimen, el cualataca duramente a la disidencia para sembrar el temor y silencio en laoposición, o disuadirla de confrontar al gobierno. La oposición está haciendoun buen trabajo al mantener un discurso democrático y no violento ante lasprovocaciones. Sin embargo, no hay que descartar un endurecimiento del régimeny que la violencia oficialista se acreciente. El panorama es incierto, se estáenrareciendo y ello puede afectar al proceso electoral en ciernes. Por ello, no esposible profetizar el futuro. El régimen busca la confrontación y no el respetodemocrático, lo que no es lo deseable en un año clave para el futuro políticodel país y para las elecciones presidenciales del 2012, donde debe darse pese atodo, un relevo democrático. Aún ante el ventajismo y manipulacioneselectoreras, que hay que denunciar de manera firme, es necesario concurrir alas urnas, para tratar de provocar un “tsunami” electoral que no pueda ser desconocido. Entre tanto, laoposición debe ser capaz de ofrecer una respuesta creíble al país, aunque seaen clara desigualdad ante el régimen gobernante. El mundo debe conocer lasirregularidades del sistema electoral, pero hay que participar en el mismo parano dejar sin vocería a la oposición en el próximo Parlamento. Es necesarioorganizar con eficiencia la vigilancia y los mecanismos de conteo rápido en lasurnas, para minimizar las irregularidades y ventajismos. Es el momento demarcar un punto de inflexión político, y si no se reconocen espacios yverdades, asumir cívica y democráticamente, una resistencia pacífica yconstitucional ante las arbitrariedades del régimen. |