| Editorial LPD5: El verdadero drama palestino |
![]() El verdadero drama palestino no es que Israel haya bombardeado Gaza durante tres largas semanas, o que las víctimas se cuenten por centenares. El verdadero drama palestino es que sus líderes llevan más de seis largas décadas apostando por el terrorismo, sumidos en la irracionalidad de pensar que la acción política pasa por las armas y la violencia, cuando todos los procesos de construcción o liberación nacional, tal como demuestra la experiencia histórica, pasan por fases de utilización de la violencia, cuando así se requiere, y por momentos de reconducir la misma por procesos de amplio calado político, como ocurrió en Sudáfrica, Timor o Irlanda del Norte, por poner sólo tres ejemplos. Luego está no ya el drama, sino la tragedia de un pueblo que ha tenido los peores dirigentes que uno pudiera haber imaginado para conducirles. Una manada de irresponsables, desaprensivos, corruptos y asesinos natos que han hecho de la lucha del pueblo palestino su razón de ser para subsistir y enriquecerse a costa del sufrimiento de miles.
Si a ellos sumamos la inacción congénita de sus vecinos árabes, que pese a ser superiores demográficamente, haber contado en el pasado con el apoyo soviético y poseer la más moderna tecnología armamentística, no han sido capaces -ni una sola vez- de derrotar al Estado hebreo, el cuadro no podría presentar peor aspecto. Tan sólo Jordania y Egipto comprendieron la irreversibilidad de la legitimidad internacional del Estado hebreo en la región, y aceptaron de una vez por todas que tan sólo la política resolverá los problemas de Oriente Medio, donde el conflicto palestino- israelí es uno más y no la centralidad de todos los procesos por resolver en la zona. Por ejemplo, hablemos claro y alto: ¿hasta cuándo seguirá Siria interviniendo abiertamente en la vida política de su vecino Líbano? ¿No es acaso otro conflicto sin cerrar? Ahora Hamás repite los mismos errores del pasado, sigue apostando por el terror y se posiciona en lógicas ya superadas, como no querer reconocer esta realidad (casi eterna) de Israel y pretender su destrucción. Qué locura, qué sinrazón. Pretender borrar con cohetes caseros a Israel no responde más que a las nunca ocultadas pretensiones terroristas de los aborrecibles regímenes de Siria e Irán. Nuevamente los manipulados palestinos, por obra y gracia de los genocidas de Hamás, ponen losmuertos,Damasco yTeherán la retórica antisionista inútil y gratuita que no se traduce en nada y Europa su triste papelón de mero telonero de una comedia que tendrá que resolver el actual inquilino de la Casa Blanca. Qué ridículos resultan estos lamentables dirigentes europeos jugando a la gran política internacional, mientras los palestinos se desangran en las calles e Israel lucha a muerte, y casa por casa, con estos asesinos que han hecho del terror y el crimen su razón de ser. El cuadro no puede será más desolador, y el drama palestino sigue su curso. |












