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MADURO:"HONDURAS SUPERARA ESTA CRISIS, LOBO TIENE CAPACIDAD PARA ELLO" |
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ENTREVISTA A RICARDO MADURO, EX PRESIDENTENACIONALISTA DE HONDURAS (2001-2005) Y ASESOR DEL ACTUAL PRESIDENTE LOBO por RICARDO ANGOSO TITULARES: “Yocreo, personalmente, que Zelaya se había enfrentado abiertamente a lasinstituciones del país, desoyendo todas las indicaciones y negándose a obedeceral Poder Judicial reiteradamente. Zelaya actuaba de una forma ilegal eincumplía las Leyes y la propia Constitución de Honduras” “El objetivo estaba claro, que era asegurar la continuidad de nuestra democracia.Creo que eso es lo fundamental del periodo de Micheletti; el procesodemocrático continuó y se fortaleció, en tanto y cuanto Zelaya lo entorpecía ytenía el claro interés en interrumpir el mismo. Nuestra democracia sufría unperiodo de zozobra e incertidumbre generado por el mismo Zelaya. Micheletticontinuó la senda democrática y cumplió con lo que marcaban las Leyes del país.Se convocaron rápidamente elecciones y el proceso sigue adelante, eso es loesencial”
“Tenemosuna profunda crisis social y económica y, sinceramente, creo que el mundodebería restablecer de nuevo los lazos con Honduras para ayudarnos a superarnuestros problemas. Tenemos un desempleo altísimo y hay que superar nuestrosproblemas con la ayuda de la comunidad internacional, porque la suspensión dela ayuda externa fue un duro golpe a Honduras.” “Creo que los liberales superarán sus crisis y volverán a ser la fuerza determinantee importante que fueron en el pasado; Honduras les necesita y ellos mismosserán capaces de ponerse en marcha, no tengo ninguna duda. Los liberalesvolverán a ser una gran fuerza con capacidad de ganar elecciones y dar labatalla” Ricardo Rodolfo MaduroJoest es, a sus 64 años, un político y empresario hondureñode padre panameño y madre hondureña, esta a su vez nacida en Guatemala. FuePresidente de la República entre los años 2002 y 2006, siendo relevado en elpuesto por el despuesto y controvertido Mel Zelaya. Se le considera un hombrede diálogo y conviciones profundas. Militante nacionalista desde hace décadas,Maduro asesora al actual Presidente de Honduras, Pepe Lobo, en asuntoseconómicos, internacionales eincluso de política cotidiana. Hombre de confianza de Lobo, en esta entrevista,realizada en su casa de Tegucigalpa a los pocos días de que el país “estrenase”nuevo Presidente, Maduro se muestra confiando en la capacidad de trabajo yliderazgo del nuevo mandatario. L.P.D.:¿Cómo resolver el asunto de la inseguridad ciudadana, un gran desafío paratodos los hondureños? R.M.:El nuevo ministro tiene una gran experiencia. Tiene una estrategia muy clara deaplicar métodos de administración con metas definidas y haciendo un seguimientode los avances diarios sobre el terreno. Le veo más como un gerente en la luchacontra el crimen, algo muy parecido a lo que se ha hecho en otros países eneste campo y que recoge las experiencias más positivas y novedosas en materiade seguridad. Se examina la experiencia de Estados Unidos, concretamente la deNueva York, que consistía en aplicar una metodología científica y estudiada ala lucha contra el crimen, algo en lo que en Honduras no teníamos ni lossuficientes elementos ni datos para llevar a cabo un trabajo serio entonces.Nosotros no conocíamos ni siquiera en profundidad el problema, y el nuevoministro, que por cierto ha sido el diputado más votado en las últimaselecciones, es un buen conocedor de esas estrategias y esperemos que sea capazde llevarlas a buen término y tener éxito. L.P.D.:¿Se justificaba el 28 de junio en los términos en que se produjo, fue tannefasta, en definitiva la gestión de Zelaya? R.M.:Así lo pensaron todas las instituciones, que convergieron en el análisis. Yocreo, personalmente, que Zelaya se había enfrentado abiertamente a lasinstituciones del país, desoyendo todas las indicaciones y negándose a obedeceral Poder Judicial reiteradamente. Zelaya actuaba de una forma ilegal eincumplía las Leyes y la propia Constitución de Honduras. La institucionalidad,por sus formas, no funcionaba y se producían numerosos conflictos por lainjerencia de Zelaya. Además, estaba el asunto de la reelección, donde nuestraConstitución no dejaba caminos de duda y señalaba claramente que no eraposible. Había los artículos pétreos que impedían esa reelección. Todos losanteriores presidentes de Honduras habían respetado la Constitución y aceptabanla misma como propia de nuestra difícil herencia política, repleta de golpes deEstado, gobiernos de facto y crisis institucionales. Precisamente, lo quepretendía esa Constitución con su rechazo a las fórmulas reeleccionistas eravolver a caer en los errores del pasado y evitar situaciones parecidas a las yavividas entonces. Los presidentes era lo primero que aprendíamos y siempre seaceptaba ese principio constitucional de la no reelección, que la Constituciónrechazaba tajantemente. Es una idea clara y meridiana que emanaba de nuestrosistema político. Pero Zelaya quiso ir más allá y se enfrentó a estosprincipios y también a todas las instituciones del Estado. Desobedeció a losjueces, violentó a las Fuerzas Armadas y se enfrentó a todas las instituciones.Creo que todos estamos obligados en una democracia a cumplir las Leyes y laConstitución, incluidos los presidentes de la República. Entonces, desde elrespeto a las Leyes y a las instituciones lo que ocurrió respondía a las mismasy no había otro camino. El país, desde las instituciones, respondía de la formaen que podía y con los mecanismos institucionales que tenía en sus manos. L.P.D.¿Sonfundadas las acusaciones de la “resistencia” en el sentido de que la represiónfue brutal y hubo miles de muertos? Cree, a este respecto, ¿qué el trabajo dela Comisión de la Verdad será absolutamente necesario? R.M.:Yo creo que lo primero que tenemos que hacer es crear una Comisión de la Verdadque aclare muchas cosas; será la expresión de lo que aconteció y nos permitiráconocer de primera mano los hechos y sucesos de estos últimos meses. Es unagran oportunidad para esclarecer las cosas, tal como dice su texto fundacional,pues no se trata de juzgar unos hechos que ya han ocurrido sino deesclarecerlos y situarlos en su justa medida. Tenemos que actuar con muchocuidado y analizar de forma objetiva los acontecimientos que ocurrieron. Lo quese busca es el bien de la sociedad hondureña en su conjunto para esclarecer lascosas, como he dicho antes, y plantear soluciones y estrategias para fortalecerla democracia en el futuro, asunto que debe ser el objetivo fundamental de lamisma Comisión, tanto en el plano externo como interno. Hay que ser capaces degenerar confianza y analizar lo que fue errado o lo que no fue; la remoción delex Presidente, por ejemplo, debe ser analizado. Tenemos que estudiar bien loshechos ocurridos y esclarecerlos dentro de ese marco. Lo importante es que delos resultados que obtengamos seamos capaces de fortalecer la institucionalidaddel país y consolidar nuestra democracia, que es dinámica pero que debe sermejorada y adecuada a las demandas que ahora necesita el país. Lo que tambiéntengo claro es lo que no debe ser la Comisión de la Verdad: un combate para verquien gana o quien pierde, quien tiene razón o quien no la tiene. Porqueentonces se reabrirán las heridas y el proceso será fallido, poniendo enpeligro la política del Presidente Lobo en el sentido de trabajar en pro de laintegración nacional. La unidad que inspira el Presidente Lobo se rompería ysería un desastre; no hace falta más violencia y lo que hay que hacer esesclarecer los hechos para avanzar en el camino de la consolidación democráticay de la institucionalidad. L.P.D.:¿Puede hacer un balance de lo que han sido los meses de Gobierno de Michelettiy de los eventos que se sucedieron durante ese periodo? R.M.:Para mí lo más importante, lo esencial, es que se asegura la continuidad delproceso democrático y de que no hay una interrupción del mismo. El objetivoestaba claro, que era asegurar la continuidad de nuestra democracia. Creo queeso es lo fundamental del periodo de Micheletti; el proceso democráticocontinuó y se fortaleció, en tanto y cuanto Zelaya lo entorpecía y tenía elclaro interés en interrumpir el mismo. Nuestra democracia sufría un periodo dezozobra e incertidumbre generado por el mismo Zelaya. Micheletti continuó lasenda democrática y cumplió con lo que marcaban las Leyes del país. Seconvocaron rápidamente elecciones y el proceso sigue adelante, eso es lo esencial,pese a las amenazas, la violencia y los llamados a la abstención. Celebramosunas elecciones con una gran transparencia, una alta participación y lapresencia de centenares de observadores internacionales, que comprobaron lalimpieza de los comicios y dieron fe, con sus informes, de la verdaderagrandeza de nuestra democracia, que algunos tanto en el exterior como en elinterior cuestionaban. Fueron unas elecciones ejemplares. A Micheletti, sólopor eso, le doy un sobresaliente. L.P.D.:¿Cuál es el futuro de Zelaya y sus partidarios y como incluirlos en la vidapolítica para que la democracia se regenere? R.M.:Se están dando grandes pasos en pro de la integración nacional y muchos de losque hasta hace poco estaban en la llamada “resistencia” están ahoraparticipando en el equipo del Presidente Lobo. En ese sentido, creo que Loboestá siendo capaz de integrar a una buena parte de estos grupos y el trabajo esmuy loable, en este sentido. Hay un Plan de Nación, aprobado por el Congreso, yque tiene que ser una estrategia de trabajo en el largo plazo, pero dinámico yabierto, también sustentado en un diálogo profundo con todos los sectores delpaís. Estamos con una buena base para construir la unidad y avanzar juntos coneste Plan de Nación para interactuar a favor de Honduras, que es el objetivoque todos tenemos en mente y que no debemos perder de vista. L.P.D.:¿Cómo reintegrar a Honduras en la comunidad internacional tras lo sucedido? R.M.:Hay varios niveles y grupos con los que tenemos que trabajar. Por ejemplo, elgrupo de países del ALBA no nos va aceptar nunca, pues se encuentran enposiciones radicales e inamovibles, sin querer entender nada de lo que aquí hasucedido e incluso sin escucharnos. Luego está el resto de la comunidadinternacional, del mundo, que paulatinamente se acerca a Honduras y vaaceptando lo que aquí ocurrió. Por lo menos, se da ya por sentado que seaceptan los resultados de las elecciones y de la voluntad del pueblo hondureño,que para mí es la salida natural de cualquier crisis y de esta más en concreto.Y sobre esta base, junto con lo que hace el Presidente Lobo, que está dandopasos fundamentales en pro de la integración real y el consenso, de quererfortalecer la democracia y construir una verdadera Comisión de la Verdad, creoque vamos en la mejor dirección. Así, la comunidad internacional percibiráestos cambios y poco a poco se irá generando una confianza que nos permitirá elacercamiento mutuo a la comunidad internacional. Tenemos una profunda crisissocial y económica y, sinceramente, creo que el mundo debería restablecer denuevo los lazos con Honduras para ayudarnos a superar nuestros problemas.Tenemos un desempleo altísimo y hay que superar nuestros problemas con la ayudade la comunidad internacional, porque la suspensión de la ayuda externa fue unduro golpe a Honduras. L.P.D.:¿Ycon los vecinos, cómo resolver los problemas? R.M.:Nicaragua tiene que entender que debe resolver los problemas que nos separan,casi el 50% de sus productos pasa por nuestro puerto en el Atlántico, un hechoinnegable. Tenemos que sentarnos a hablar con nuestros vecinos, incluidos losnicaragüenses, pues va en beneficio de todos el regresar al marco normal deconvivencia y buena vecindad. Yo siempre he sido un gran integracionista y undefensor de la unidad centroamericana. Somos un conjunto de cinco paísespequeños con pocas posibilidades de salir adelante en el concierto económicointernacional, pero juntos, creo, las posibilidades crecen y se abren grandesposibilidades. Los centroamericanos debemos cooperar y unirnos para trabajar entodos los campos. Ya nos hemos acercado, incluso, a los salvadoreños y lascosas van por el mejor de los caminos. Tenemos que ser capaces de volver ahablar para cooperar e integrarnos, no hay otra alternativa para la región: esees el único camino. L.P.D.:¿Le ve a Lobo con la capacidad de llevar a buen término su proyecto y degestionar el mismo con éxito? R.M.:Yo creo que sí, le veo capacidad política y funcionarial. Este es un ejecutivomuy político, a diferencia del mío que fue más tecnócrata. Pero creo que es quenecesita ahora Honduras. Los perfiles elegidos para las responsabilidades hansido los adecuados y son gente de gran experiencia y bagaje. El mismoPresidente de la República es un hombre capaz de aunar grandes consensos ytiene una gran experiencia. Hay que encarar muchos frentes, el exterior, elinterior y sobre todo el económico, y creo que Lobo va por buen camino, en elsentido de que quiere fortalecer la democracia y unir al pueblo hondureño. Sisomos capaces de transmitir esas ideas hacia el exterior, y que el mundo así loperciba, llegarán las inversiones y el turismo, se generará una tendenciapositiva para el país. Tenemos que generar, además, la participación de losciudadanos, para encarar los principales problemas que tiene el país. L.P.D.:¿Puede enumerar esos problemas que azotan a Honduras? R.M.:El primero es unir a la familia hondureña tras esta larga crisis. Luego estánlos retos sociales, por ejemplo en sanidad, donde faltan medicinas en loshospitales, y eso es inadmisible para muchos ciudadanos que sufren con estadeficiencia. Tenemos que afrontar los retos sociales de una forma rápida,significa y palpable para todos los hondureños, no podemos dejar de lado estosdesafíos tan importantes. La salud y la seguridad, que tanto socava lacredibilidad de las instituciones, son dos aspectos fundamentales, pues si elEstado no es capaz de garantizar la vida de los ciudadanos ¿entonces para quésirve? Otro aspecto importante es la salud de las finanzas del Estado, que debebuscar su propia fiscalidad y generar recursos para que pueda asegurar larecuperación económica. Y vuelvo al principio: necesitamos urgentemente elregreso de las inversiones y los créditos internacionales para poner en marchaa nuestra economía. L.P.D.:¿Cómo ve a la oposición, será capaz de convertirse en una alternativa razonabley creíble? R.M.:Yo soy optimista con respecto a la oposición, veo el momento como muy creativo.En primer lugar, lo que sucedió fue coyuntural y la victoria nacionalista tuvomucho que ver con la crisis de los liberales. La campaña de Lobo fueexcepcional y fue capaz de superar la polarización que enfrentaba a la sociedadhondureña, que sufría una grave crisis. Pero yo creo que los liberalessuperarán sus crisis y volverán a ser la fuerza determinante e importante quefueron en el pasado; Honduras les necesita y ellos mismos serán capaces deponerse en marcha, no tengo ninguna duda. Los liberales volverán a ser una granfuerza con capacidad de ganar elecciones y dar la batalla. Y, en segundo lugar,creo que el votante hondureño es mucho más maduro y menos aferrado al vototradicional, con lo que quiero decir que la izquierda estaría ciega si noaprovechase esta oportunidad para construir una verdadera fuerza en esadirección. Los hondureños que han salido a la calle en estos meses no estaba enlos dos grandes partidos tradicionales, sino que atendía a nuevas demandas yexpectativas sociales. Para los partidos tradicionales, si no encontramos unarenovación real desde todos los ángulos, será también un enorme desafío ysufriremos duramente. Creo que en la sociedad hondureña se abren nuevosespacios para la participación político y también para la conformación denuevos proyectos; sería estúpido que la izquierda y las fuerzas notradicionales de la sociedad no lo vieran así. Soy muy optimista, creo que haynuevos bríos en la vida política hondureña. L.P.D.:¿Cree que habrá que cambiar o reformar la Constitución hondureña, tal como sugeríael Presidente Arias? R.M.:Lo que tiene que hacer el Presidente Arias es respetar más a los hondureños, esinadmisible que un mandatario extranjero se dedique a atacar a otro país de laforma en que se hizo por su Constitución. Este es un asunto hondureño y no leatañe a él. Hemos modificado nuestra Constitución en veinte ocasiones y siempreque lo hemos considerado oportuno, así lo hemos hecho, como los Estados Unidos,que lo hicieron veintiuna ocasiones. La Constitución no es responsable de nadade lo que aquí aconteció. Eso no es óbice para que en el futuro examinemosnuevas posibles reformas constitucionales y el mismo Presidente Lobo ya lo haplanteado; se ha hablado incluso de crear un grupo que examine esas reformas yque lo que se considere oportuno sea aprobado por el Congreso, excepto losdenominados artículos pétreos de la Carta Magna. Por ejemplo, la reelecciónpresidencial considero que es inadmisible y no debe tratarse. Tenemos unaConstitución compleja, que regula muchas cosas, pero eso no quita para que hayareformas oportunas en un momento determinado y en función de los cambios. Creoque algo en lo sí debemos seguir trabajando es en el asunto de la independenciade los poderes, que es un proceso lento y que toma varias generaciones. Tenemosque llevar a cabo importantes reformas y ser capaces, poco a poco, de irconstruyendo una democracia más profunda y enraizada en nuestra sociedad. |
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EL DESPRESTIGIO DE LA OEA |
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Desprestigio de la OEA Por Ricardo Angoso Tengo frescas en mi memoria las afirmaciones del entonces Canciller de Honduras, Dr. Carlos López Contreras cuando afirmaba que el actual Secretario General de la OEA, con el torpe o malicioso manejo de la situación de Honduras, le había causado daño a la democracia, a Honduras y a la organización hemisférica. En ese momento me pareció la opinión natural de un funcionario ofendido por el trato que la Secretaría de la OEA le estaba propinando a su país, trato abiertamente agresivo como oruga de panzer, que no guante de seda. Sin embargo, con el paso del tiempo, otras personas e instituciones de prestigio, comienzan a compartir algunas de sus afirmaciones. Recientemente vio la luz un artículo del Washington Post sumamente crítico con la gestión del actual Secretario General de la OEA porque la consolidación de la democracia –uno de sus postulados fundamentales—se ha visto sensiblemente deteriorado durante su gestión. Por supuesto que el artículo se refiere también al caso de Honduras en el cual tampoco sale bien librado, al afirmar que sus gestiones fueron contraproducentes e hicieron más difícil llegar a un arreglo democrático en ese país. Pero es cuando aborda el tema del desmontaje de la democracia en países como Nicaragua y Venezuela cuando el artículo se vuele demoledor con Insulza al afirmar que en esos casos no ha hecho nada. Las derivaciones de esas afirmaciones resultan evidentes: si una organización creada para consolidar la democracia en una región determinada no hace nada cuando ésta se ve amenazada en algunos sitios y cuando, en otros, actúa de manera contraproducente, la conclusión obligada es que sencillamente ha perdido su razón de ser o es hora de relevar a quien la dirige. Naturalmente, la culpable no es la organización en su conjunto. La reacción de Insulza a este artículo ha sido propia de su manera particular de aplicar la sutileza y oficio diplomático: ha arremetido con su blindaje de acero contra lo que llama una campaña en su contra. Según él, quienes favorecían al gobierno de transición de Honduras la han emprendido en su contra para evitar su reelección en la OEA. Una argumentación simplista para un asunto que ciertamente no lo es. El señor José Miguel Insulza calla algo que debe saber con toda seguridad: que el artículo citado está basado en un amplio informe elaborado por el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de los Estados Unidos titulado “Multilateralism in the Americas: Let s Start By Fixing The OAS” y al parecer, rehuye mencionarlo porque lo deja muy mal parado, y prefiere evitar la osadía de afirmar que ese comité se inscribe en la campaña en contra de su reelección. Ese informe de 24 páginas, anexos incluidos, subraya que la organización no está cumpliendo con sus propósitos fundamentales, incluyendo la promoción de la democracia y hace las recomendaciones que cita el Washington Post además de referirse ampliamente a la calamitosa situación financiera que atraviesa la OEA. A nuestro juicio la reelección enfrenta serios aprietos, si es que existe en el continente voluntad de cambiar el peligroso rumbo actual de la OEA y rescatar algo del prestigio que en algún momento la animaron, especialmente a la luz de la competencia del grupo de Río y de Unasur, grupos que deliberadamente excluyen la participación de los Estados Unidos de América, principal contribuyente financiero de la OEA. En la lectura del informe del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, lo que actualmente existe es una organización cuestionada, inmiscuida en temas que no son de su competencia y divoriada de los que sí lo son, una organización financieramente quebrada, en conflicto y con prestigio en picada. ¿Será eso lo que quieren los gobiernos del continente? |
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LA NO REELECCIÓN DE INSULZA AL FRENTE DE LA OEA, UNA BATALLA CONTRA EL CHAVISMO POR RICARDO ANGOSO Dentro del profundo e intenso debate ideológico que se desarrolla enAmérica Latina, entre los que defienden el modelo clásico de democracia liberaly los que apuestan por al autoritarismo de corte populista, caudillista eintervencionista en lo económico, asistimos en los últimos meses a una nuevaescalada por parte de los países Nuestra Alternativa Bolivariana para lasAméricas (ALBA) por monopolizar, liderar o simplemente neutralizar la acción delas instituciones internacionales, pero principalmente las del ámbitohispanoamericano, como la Organización de Estados Americanos (OEA), UNASUR yMercasur. La reciente crisis de Honduras, en las que la satrapía venezolana deHugo Chávez jugó todas sus cartas para derribar al Gobierno legítimo yconstitucional que lideraba Roberto Michelletti, ha demostrado a las claras quetal estrategia puede dar resultado y que incluso, en el camino, el ALBA seencuentra con tontos útiles. Elmejor ejemplo de todos ellos es el Secretario General de la Organización deEstados Americanos, José Miguel Insulza, que ahora aspira a la reelección, pesea su sectarismo y a su consabidaparcialidad en la campaña de acoso y derribo a las autoridades de Tegucigalpa. Insulza, que en el pasado fue humillado y vejado por el mismísimo Cháveza través de todos los medios de comunicación –le llamó “pendejo, de la P a laO”, en su Aló Presidente-, es el tipo de “animal” político dispuesto a vendersu alma al diablo con tal de conservar su cargo, capaz de perder la dignidadcon tal de seguir su ascendente carrera política en el exterior, ya que susconnacionales, los chilenos, no le quieren ver ni en pintura y optaron porBachelet para quitarse de encima a tan lúgubre e intrigante personaje. No erapara menos. Ahora, Insulza, el enemigo número uno del pueblo hondureño, al quecondenó al ostracismo internacional y para quien consiguió toda suerte decondenas y bloqueos a merced de su pérfida actividad, pretende presentar denuevo su candidatura para un segundo mandato al frente de la OEA. Campeón delchavismo continental y amigo personal de los Chávez y compañía, que aunque lodesprecian y lo insultan saben que les sirve en su proyecto hegemónico eideológico, este desvergonzando camaleón político esta dispuesto a seguir en lapoltrona aunque en la obra se vaya el escaso y cada vez más erosionadoprestigio de una institución que ha acabado siendo el juguete de ladesvergonzada dictadura venezolana a merced de los votos que maneja a suantojo. Todo ello con el silencioso beneplácito de la cada vez más errática política exteriornorteamericana para Hispanoamérica. El presidente norteamericano Barack Obamaparece no haberse enterado de la magnitud de la batalla que se libra en elcontinente y de quienes son los amigos y aliados de los Estados Unidos en laregión. Honduras era parte de esa estrategia hegemónica e imperialistainspirada por Caracas a base de petrodólares “regados” por el continente atodos los movimientos y regímenes izquierdistas y antisistema, pero por suertepara los hondureños a Chávez y Zelaya el tiro les salió por la culata y hoyesta pequeña nación centroamericana goza de una democracia que ya quisieranpara sí los venezolanos. Recientemente, y para suerte del público norteamericano, The WashingtonPost ha denunciado el doble juego que practica Insulza. Mientras atacaba sinpiedad a la indefensa Honduras, condenando a sus habitantes al hambre provocadapor el bloqueo comercial, político y económico, callaba y guardaba cuidadososilencio ante los desmanes, tropelías y violaciones de Derechos Humanosperpetradas por los regímenes neocomunistas de Nicaragua y Venezuela, losnuevos paradigmas del totalitarismo en América Latina. Esperemos que estas líneas de corduras de este medio norteamericanosean leídas por los estrategas del Departamento de Estado y que el sentidocomún se imponga, de tal forma que Insulza pase a la historia de una formaignominiosa y no sea reelegido de nuevo. Sería una segunda victoria del campodemócrata en el continente tras el Waterloo chavista en Tegucigalpa.
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RICARDO ANGOSO es Director de Lecturas para el Debate y CoordinadorGeneral de la ONG Diálogo Europeo. |
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LA AMENAZA CHAVISTA SIGUE PRESENTE EN HONDURAS |
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ENTREVISTA AL EXCANCILLER CARLOS LOPEZ CONTRERAS, EL “MAQUIAVELO” DEL RÉGIMEN DE MICHELETTI "LA AMENAZA CHAVISTA SIGUE PRESENTE EN HONDURAS, TAMBIÉN EN AMÉRICA LATINA" POR RICARDO ANGOSO TITULARES: “Había una voluntad política ajena que queríacontrariar el sistema internacional y forzar a los hondureños a adoptardecisiones que iban en contra de sus propias instituciones y del ordenamientopolítico que como pueblo nos habíamos dado. Yo creo que esa amenaza no haterminado y, como he dicho, sigue ahí y el próximo gobierno debe ser conscientede que seguirá presente por mucho tiempo” “Yo creo que el poco interés de Estados Unidoscon respecto a América Latina viene de lejos, incluso desde el ataque a lasTorres Gemelas, el 11 de septiembre, cuando ha habido un progresivodistanciamiento por parte de los mandatarios norteamericanos hacia los asuntosdel continente” “El comportamiento de los Estados Unidos tantoantes como después de la crisis es abiertamente hostil hacia nuestro Gobierno yasí lo hace saber en repetidas ocasiones. No estaban por la sucesiónpresidencial, negando en todo momento oxígeno al Gobierno que había surgido delcontragolpe al Golpe, pues no debemos olvidar que aquí quien pretende dar ungolpe de Estado son Zelaya y sus partidarios” LA ENTREVISTA: En su último día como canciller, justo el díaantes de que tome posesión el nuevo presidente del país, Pepe Lobo, CarlosLópez Contreras, considerado la eminencia gris del régimen de Micheletti, nosrecibe en su casa de Tegucigalpa y nos habla del pasado reciente de su país, delos acontecimientos vividos el 28 de junio –día del golpe de Estado para loszelayistas, de la sucesión constitucional para los partidarios de Micheletti- ydel futuro que le aguarda a esta joven democracia centroamericana plagada denumerosos retos y desafíos. También de las incertidumbres y amenazas queaguardan a Honduras.
Ricardo Angoso: Comienza una nueva fase, tantopara usted como para Honduras, ¿qué balance hace de estos siete meses tandifíciles al frente de la diplomacia de su país? Carlos López Contreras: Ha sido una experienciaextraordinaria para Honduras y para todos aquellos que han estado participandoen todo el proceso, quizá se podría decir que hasta única, pues en las guerrassiempre hubo países que tuvieron al mundo en contra pero tenían aliados.Infortunadamente, Honduras no ha tenido aliados, los hemos tenido pero nosdecían no cuenten con nosotros, es decir, había un rubor tremendo en donde nosdecían estamos con ustedes, sigan adelante, pero no podemos acompañarles enesta lucha. Nos decían resistan, pero no podemos darles nuestro apoyo público.Hubo diversas posiciones de los Estados: algunos claramente hostiles, otrosindiferentes y una minoría identificada con nosotros pero que nos decían que no lo reveláramos, sería un apoyo moral y silencioso .Esa era la gama de Estados y de actitudes en las que nos movíamos en estosmeses. Estábamos, además, suspendidos por la Organización de los EstadosAmericanos (OEA), pero los Estados no estaban obligados a suspender relacionescon nosotros. Así había acontecido con Cuba, que había sido expulsada de la OEAa petición de Venezuela por inmiscuirse de forma violenta en los asuntos deeste país al fomentar la guerrilla en un momento dado. Y con Honduras, sinembargo, desde el punto de vista del derecho internacional, era un asunto muydiferente, incluso curioso, pues respondía a una dinámica interna y que noamenazaba la paz ni la seguridad internacional, aunque es objeto de un tratorealmente sin precedentes en la historia sin haber pasado por una resolución desanciones en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Se nos atacó porrazones ideológicas, simplemente. Causó una extraordinaria sorpresa y norespondía a un planteamiento analítico desde el punto de vista del derechointernacional. Honduras siguió un guión que estaba sujeto a nuestroordenamiento político y constitucional interno y no lesionaba el derechointernacional en ningún sentido. Lo ocurrido fue una aberración, una exaltacióncontra Honduras que no respondía al derecho internacional ni a nuestroordenamiento interno. Pese a todo, no admitimos la injerencia de otros Estadosen nuestros asuntos, pues no hacíamos peligrar la paz ni poníamos en peligro laseguridad internacional, sino que tan sólo seguíamos los criterios de nuestraspropias Leyes y nos sujetábamos a las mismas. Entonces, y para resumir,sabíamos que el derecho internacional nos asistía en nuestras decisiones y noteníamos, a este respecto, ninguna duda. R.A.: ¿No había, por tanto, como se hasugerido, extrañas fuerzas detrás de los acontecimientos de Honduras e inclusola sombra de los Estados Unidos, tal como sugiere Chávez? C.L.C.: No, absolutamente, esa tesis no tieneningún fundamento. El comportamiento de los Estados Unidos tanto antes comodespués de la crisis es abiertamente hostil hacia nuestro Gobierno y así lohace saber en repetidas ocasiones. No estaban por la sucesión presidencial,negando en todo momento oxígeno al Gobierno que había surgido del contragolpeal Golpe, pues no debemos olvidar que aquí quien pretende dar un golpe deEstado son Zelaya y sus partidarios, quienes violando nuestro ordenamiento políticoy constitucional pretendían subvertir el sistema democrático y quedarse en elpoder indefinidamente. Lo que surge en Honduras es un contragolpe a una acciónque dejaba en precario su sistema democrático y constitucional; es decir, losderechos que ahora mismo mucha gente invoca para atacarnos es lo que realmenteestaba en peligro en aquellos días. La Constitución que ahora invocan lospartidarios de Zelaya para atacarnos es la misma que pretendían vulnerar paracontinuar en el poder, ¡qué gran paradoja! R.A.:¿No cree que, en cierta medida, quelacomunidad internacional actuó con cierta hipocresía y simplemente les atacaronporque eran pobres y con apenas recursos? ¿Se sentían solos o decepcionados oambas cosas? C.L.C.:Hay quienes se sintieron decepcionados,como el presidente Micheletti. Yo, sin embargo, lo veo con un poco de mayorfrialdad y sé que las relaciones internacionales más que emociones sonintereses y, a veces, las mejores relaciones bilaterales tienen más que ver conel interés de una de las partes que por otra cosa. Nosotros tuvimos sorpresa,pero decepción, no, pues eso en el mundo diplomático no existe; es el mundo dela duplicidad y a veces del interés por una cuestión concreta. Nos sentimossorprendidos más que decepcionados por la actitud de algunos Estados ante lacrisis de nuestro país. R.A.: Se habla mucho de que Estados Unidos yano tiene mucho interés en América Latina y que el caso de Honduras, sudesconocimiento en la crisis, va en esa dirección de que Obama no prestaatención a los problemas continentales y está más centrado en otros escenariosde crisis. ¿Qué piensa de esta aseveración? C.L.C.: Yo creo que el poco interés de EstadosUnidos con respecto a América Latina viene de lejos, incluso desde el ataque alas Torres Gemelas, el 11 de septiembre, cuando ha habido un progresivodistanciamiento por parte de los mandatarios norteamericanos hacia los asuntosdel continente. Por el contrario, se han acercado más a los problemas de lospaíses y zonas del mundo donde ellos perciben que provienen las amenazas a susintereses en el exterior y en el interior; eso cambió un poco su percepción deAmérica Latina. Pero viene, quizá, incluso de antes, cuando el final de laGuerra Fría dejó sin un gran interés a toda la región. La democracia seconsolidó a nivel continental y hubo grandes avances en América Latina,alejando, en cierta medida, el peligro comunista contra el que habían luchadolos Estados Unidos. Se ha desplazado el interés hacia otras zonas del mundoporque el comunismo desapareció como una fuerza que les desafiaba a nivelplanetario. R.A.: Parece que el continente cambia ¿seconstata un giro hacia la derecha en donde se incluye la nueva Honduras? C.L.C.: Hay un cambio en el mapa político, creoque rigurosamente constatado, y la experiencia de Honduras ha jugado un papelfundamental, que demuestra que se ha contenido una ideología y un sistemaopresivo para los pueblos de América Latina, aun con el alto coste que hemospagados los hondureños y su Estado en esta lucha. Hemos estado aislados enpleno continente y hemos sufrido un golpe devastador, pero ha valido la penaesta lucha y el mantener vivo este ejemplo frente a este sistema que pretendíadestruir nuestras raíces democráticas. Pero lo dicho: ha valido la pena dar labatalla. Lo peor sería que nos acostumbráramos a vivir aislados. Ahora, creo,que hay que dar la lucha por salir de ese aislamiento y reintegrarnos de nuevoa la comunidad internacional, para mostrar al mundo que esa no era nuestraelección y que nos había sido impuesto sin que por nuestra parte se nos dieraotra opción. No diría que fue la comunidad en su conjunto la que estuvo encontra de Honduras, sino un conjunto de Estados que se posicionaron en nuestracontra y sin apenas escucharnos. R.A.: ¿Cree, en este sentido, que el nuevoGobierno entrante lo tendrá fácil para recomponer las relaciones con susvecinos, con el ALBA y, en general, con todos los países del continente? C.L.C.: Yo creo que el retorno a la normalidady a la comunidad internacional será relativamente fácil, pues muchos paísesseguían simples tendencias y modas. Con Honduras fue así y si el retorno a lanormalidad camina en la dirección que todos esperábamos, le aseguro que seestablecerá una normalidad que no tiene nada que ver con el restablecimiento derelaciones, que puede ser un objetivo más en el largo plazo. Pero, además, noha habido muchas rupturas de relaciones diplomáticas, un camino que sóloeligieron los países del ALBA. No creo que el nuevo Gobierno lo tenga muydifícil, los países seguirán la senda de la normalidad que ya dibujan losEstados que han reconocido a las nuevas autoridades. Verá que el retorno noserá tan traumático y complejo. R.A.: ¿Cree que los zelayistas y lo que sedenominó como Resistencia serán finalmente incluidos y absorbidos por el actualsistema político o, por el contrario, la confrontación seguirá en las callesdel país?
C.L.C.: En las últimas elecciones, si contamoscon que votó el 70% de la población hondureña, observamos que la gente optó porpartidos y formaciones demócratas. Frente a eso, que es una realidad innegable,hubo un minoría, algo menos del dos por ciento, que votó por partidosizquierdistas no democráticos e incluso violentos. Yo creo que no van a ir amás, al menos en el corto plazo. Luego está la historia, que demuestra que enHonduras los pequeños partidos no tienen una gran tradición y un gran arraigodel bipartidismo del país; los partidos históricos se mantienen y las pequeñasfuerzas no tienen una gran tirón electoral. Considero que la crítica al sistemay a la situación que vivíamosse manifestó en la abstención, que fue la forma de contestación y protesta antelos hechos que vivíamos. Los dos partidos siempre han obtenido el dominio delas instituciones y los pequeños partidos eran simples bisagras que no iban másallá de los pequeños números en las elecciones. Existían sistemas decontrapesos sobre todas las instituciones, de tal forma que las grandesinstituciones del Estado no quedaran en manos de los dos grandes partidos y queno ocurriera lo que acontecía en el pasado, que cuando ganaba un partido conmayoría en el Congreso de la República asumía el control total del Estado. Poreso, considero que la no reelección es una norma fundamental, regida por elartículo 239 de la Constitución, que se podían crear situacionesen las que uno de los dos grandes partidos se podía mantener en el poder porlargos periodos sin que hubiera ningún control por parte de las instituciones.Un partido que pierde laselecciones y el otro con el control total de todos los medios e institucionesse acaba convirtiendo en un sistema viciado. En América Latina hay una grantendencia a la reelección de los mandatarios, por tanto, creo que debemos crearsistemas de control y acotar los mandatos. R.A.: ¿Qué desafíos tiene la Honduras quehereda ahora Lobo? C.L.C.: Hay peligros y también fortalezas,porque lo que Honduras ha demostrado a lo largo de estos siete meses es que unpaís pequeño, débil políticamente y económicamente, puede salvaguardar losprincipios que todavía rigen en la comunidad internacional, que son el respetoa la soberanía, la igualdad soberana y la no injerencia. Sí se puedensalvaguardar esos principios, hemos sido capaces de hacer frente a ese enormedesafío y hemos salido más o menos indemnes, aunque hemos tenido altos costes,como ya explique antes, en todo este proceso. El mundo debe tomar nota de estaslecciones, y no debe olvidar que el pueblo hondureño trazó claramente laslíneas por donde no iba a pasar el chavismo. Hubo una presión brutal sobrenosotros por parte de la comunidad internacional, al tiempo que nuestro pueblotambién se mantuvo firme en la defensa de unos principios y pidiendo a susgobernantes que NOcapitulasen frente a los intereses foráneos. No cedimos a la presión internacionaly en un combate desigual, frente a la visión de muchos gobernantes, demostramosque este pueblo tiene mucha fortaleza y que es capaz de aguantar las presiones;ese es un activo que tiene Honduras a su favor y que nos ha dotado de un valoren el mundo, habiendo demostrado gran valor y fortaleza frente a una situaciónadversa. Somos un país seguro que defiende sus valores y sus instituciones contodo lo dramática y dura que ha sido esta situación. Entonces, la lectura es lainversa a la que se podía hacer y lo que pudiera parecer negativo es un valorpositivo de futuro. Pese a todo, la amenaza no ha cesado y somos conscientes deque sigue ahí. La amenaza, sin embargo, es externa. La crisis ha sido externa,pues la interna fue resuelta por el Estado con sus propios mecanismos einstrumentos logrando desbaratar la amenaza al sistema democrático desdedentro. Nosotros hemos sido acosados y amenazados desde fuera por enemigosexternos, no lo olvidemos. Fue una injerencia, una presión externa para forzaral pueblo hondureño a tomar decisiones que iban en contra de su propio sistemapolítico y constitucional, algo que no nos podíamos permitir y a lo que hicimosfrente con todos nuestros medios y defensas. Había una voluntad política ajenaque quería contrariar el sistema internacional y forzar a los hondureños aadoptar decisiones que iban en contra de sus propias instituciones y delordenamiento político que como pueblo nos habíamos dado. Yo creo que esaamenaza no ha terminado y, como he dicho, sigue ahí y el próximo gobierno debeser consciente de que seguirá presente por mucho tiempo. Mi sugerencia es queno se confíe y que tenga cuidado, que esté muy atento a los acontecimientos yque las tensiones seguirán porque los grandes movimientos, aunque ideológicos,se mueven con dinero. Y en Honduras, por decirlo sencillamente, así ha sidodurante estos meses de turbulencias; se volcaron grandes capitales de dineropara la mal denominada “resistencia”, que para mí era la contra resistencia,pues quien realmente estaba resistiendo era nuestro ejecutivo. La “resistencia”estaba por un modelo antidemocrático y quería cambiar la Constitución, lasnormas de juego democrático, y establecer un modelo autoritario y dictatorial.Lo más curioso es que los líderes de estos movimientos hoy exigen que serespeten los derechos de esa misma Constitución que pretendían destruir y sobrecuyas ruinas construir el nuevo régimen que inspiraban. R.A.: ¿Esperaba una reacción tan dura deEspaña? C.L.C.: Cuando se habla de España, el Gobiernono expresa el universo total de lo que es el pueblo español y lo mido en esostérminos. Este Gobierno representa una parte de España y no intentouniversalizar su comportamiento por lo que ha hecho su ejecutivo. El actualGobierno es pasajero; existe la Monarquía y hay otras instituciones, como lasFuerzas Armadas, que definen a España con una mayor proyección que unosgobernantes de una coyuntura determinada. Hoy hay un gobierno en España, peromañana puede haber otro. Hay distintos partidos, distintos enfoques sobre losproblemas e incluso planteamientos diferentes dentro de una misma fuerza. Poreso, juzgo los hechos de una forma objetiva y no creo que definan el estadogeneral de la sociedad española, al menos así lo veo yo. |
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ENTREVISTA A MARIO FORTIN |
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ENTREVISTA A MARIO FORTÍN, EX CANCILLER DE LA REPÚBLICA DE HONDURAS Y LOGISTA DEL PARTIDO NACIONALISTA: “ESTADOS UNIDOS HARÁ BORRÓN Y CUENTA NUEVA Y COMENZARÁ UN NUEVO CICLO DE LA HISTORIA DE HONDURAS” Mario Fortín Midence es, a sus 55 años, uno de los políticos más conocidos de Honduras y uno de los hombres que mejor conoce al nuevo presidente electo, Pepe Lobo. Organizador y estratega de su partido, el nacionalista, Fortín conoce a la perfección los entresijos y vericuetos por los que discurre la vida política hondureña, donde alcanzó altas responsabilidades, como por ejemplo Canciller de la república antes de que llegará el “huracán” Zelaya, que destruyó toda posibilidad de consolidar una democracia sólida y respetuosa con las Leyes de la República. Precisamente el trabajo que le aguarda al nuevo presidente. En esta entrevista, realizada la misma noche electoral, se muestra firme y rotundo:”Los zelayistas no tienen ningún futuro, su apuesta izquierdista no tiene cabida en la sociedad hondureña”. Ricardo Angoso: ¿Qué espera del nuevo gobierno recientemente elegido por los hondureños? ¿Qué han significado las últimas elecciones generales celebradas en su país? Mario Fortín: Las elecciones celebradas en noviembre significaron tres cosas: la autodeterminación de pueblo hondureño, que por primera vez rige su propio destino sin intromisiones externas y sin presiones de nadie; un plebiscito que se ejecuta para que el pueblo decida si quiere o no un sistema democrático y, en tercer lugar, el pueblo libremente ha elegido a sus representantes y a su nuevo presidente. Hemos tomado el rumbo de nuestro propio destino y hemos hablado como se habla en democracia: a través de las urnas. R.A.: Las cosas han cambiado mucho para Honduras en estos tiempos, ¿qué espera Honduras de la comunidad internacional? M.F.: Nosotros esperamos que las relaciones con la comunidad internacional se normalices paulatinamente y que el país se reintegre en la sociedad internacional. Nos gustaría que este proceso se realizase en el menor plazo posible y que la normalidad regrese pronto; ese es nuestro objetivo y que estas relaciones estén basadas en el respeto mutuo, aparte de que deben ser serias y sin condicionamientos previos. Honduras ha sido un país muy claro y no aceptamos intromisiones externas, aquí nadie va a venir a imponernos su modelo político. No aceptamos que nos impongan decisiones desde fuera y apostamos por reivindicar en el mundo nuestro propio camino. R.A.:¿Qué desafíos se encontrará encima de la mesa el nuevo presidente? M.F.:Uno de los principales desafíos que tiene el presidente electo Lobo es reconciliar a la familia hondureña. La sociedad hondureña se ha dispersado y se ha producido un alejamiento constatado dentro de la familia; hay que volver al diálogo, a reencontrarnos y que todos los sectores den a entender cuáles son sus anhelos de cara al futuro. El nuevo presidente, en este sentido, debe convertirse en el presidente de todos los hondureños y dar las respuestas que la sociedad requiere. Vivimos, en este sentido, un momento muy importante. No debe ser un presidente de partido, sino de todo el país, tiene que estar a la altura de las circunstancias difíciles que hemos vivido. R.A.: ¿No cree que Honduras se ha quedado muy sola y aislada en América Latina tras los acontecimientos vividos e incluso después de unas elecciones no reconocidas por la mayor parte de sus vecinos? M.F.: Honduras va a quedar con unas relaciones maltrechas con los países del ALBA, los de la órbita chavista, eso está meridianamente claro, pero no con todos, algunos ya comienzan a recular y seguramente cambiarán. Ya ha comenzado a reinar la sensatez y algunos países han reconocido el proceso, por ejemplo, países como Colombia, Perú y otros que ya están mostrando una percepción, lo que viene a demostrar que América Latina no es una realidad homogénea, sino plural. Centroamérica se muestra, sin embargo, fracturada; se han producido muchas heridas y tensiones entre nosotros y hará falta un gran trabajo diplomático para superar la crisis. No obstante, el nuevo presidente ya está trabajando para superar la crisis y en estos días, incluso, ha matenido un diálogo muy fructífero y constructivo con el presidente salvadoreño. Caminamos por la buena dirección, creo. Y esperemos que ese diálogo se profundice y sea capaz de resolver los contenciosos pendientes con todos nuestros vecinos. R.A.: ¿Y Estados Unidos, cómo examina esa relación que en un principio fue muy tensa tras el cambio político? M.F.:Los Estados Unidos ya han anunciado que están dispuestos a hacer borrón y cuenta nueva y empezar desde cero. Habrá cambios. Y en lo que respecta a Europa, también será un trabajo de mucha perseverancia y de muchos contactos con todos los actores de la sociedad europea, desde todos los ámbitos y para restablecer los niveles de confianza que teníamos anteriormente. En los dos casos, el diálogo será una pieza fundamental para restablecer la confianza entre las partes. R.A.: ¿Qué futuro político le ve al ex presidente Zelaya y a sus partidarios? M.F.: El futuro de ellos es la nada. Un grupo muy concreto se hizo con el Partido Liberal y traicionaron el ideario y el programa de esta formación política, virando hacia una izquierda radical que no respondía a los anhelos del país. Nuevamente, esta izquierda sigue ahí, pero no tiene carta de identidad en el pueblo hondureño y su representación electoral, contada en votos, es mínima, en definitiva, no representan a la sociedad hondureña. La izquierda era una minoría y quiso convertirse en mayoría, pero no lograron. Pero será necesario restablecer el diálogo con todos, incluido Zelaya, pero sin exclusiones, porque si se producen exclusiones no dará los resultados que la sociedad hondureña exige en estos momentos. Habría problemas en el futuro. Tiene que ser un diálogo profundo que implique todos los campos, pero también que fructifique en la reconciliación nacional, que debe ser un esfuerzo colectivo de todos los hondureños. R.A.: ¿Cree que las heridas que hay tan profundas en la sociedad hondureña se cicatrizarán? M.F.: No lo dudo, los hondureños somos por tradición un pueblo muy abierto al diálogo y ya hemos mostrado en el pasado nuestra capacidad para superar otras crisis políticas, aunque quizá no tan graves como la que hemos vivido en los últimos meses. Pero somos capaces de superar los problemas y de que las heridas cicatricen rápidamente sin rencor. R.A.: Parece que los grandes vencedores de todo lo ocurrido hasta ahora son los nacionalistas del recién elegido presidente Lobo, ¿no es así? M.F.: Creo que sí, al menos así lo han mostrado las urnas. Los liberales tendrán que recomponerse y la izquierda, creo, que tendrá que hacer una reflexión. Se reconfigurará el panorama político, ese es el único escenario previsible de cara al futuro. Luego estas elecciones han dado una oportunidad para salir de la crisis política, que por cierto ha coincidido con la crisis financiera internacional y que provocó más daños añadidos. Hemos vivido un año de convulsión política y crisis económica, dos grandes desafíos que aguardan al futuro presidente. Pero ha señales optimistas: por ejemplo, la ilusión de los jóvenes por participar en el proceso electoral y eso latía en las calles, en las universidades, en los auditorios…El país estaba expectante y lo importante es que el pueblo ha votado y se ha manifestado por salir de la crisis. |
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Editorial LPD5: El verdadero drama palestino |
 El verdadero drama palestino no es que Israel haya bombardeado Gaza durante tres largas semanas, o que las víctimas se cuenten por centenares. El verdadero drama palestino es que sus líderes llevan más de seis largas décadas apostando por el terrorismo, sumidos en la irracionalidad de pensar que la acción política pasa por las armas y la violencia, cuando todos los procesos de construcción o liberación nacional, tal como demuestra la experiencia histórica, pasan por fases de utilización de la violencia, cuando así se requiere, y por momentos de reconducir la misma por procesos de amplio calado político, como ocurrió en Sudáfrica, Timor o Irlanda del Norte, por poner sólo tres ejemplos. Luego está no ya el drama, sino la tragedia de un pueblo que ha tenido los peores dirigentes que uno pudiera haber imaginado para conducirles. Una manada de irresponsables, desaprensivos, corruptos y asesinos natos que han hecho de la lucha del pueblo palestino su razón de ser para subsistir y enriquecerse a costa del sufrimiento de miles. |
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Presentado el libro Kosovo. Las semillas del odio |
Kosovo.- El PP pide la retirada inmediata de las tropas y funcionarios españoles para ser coherentes
El portavoz de Exteriores del PP en el Congreso, Gustavo de Arístegui, insistió hoy en pedir al Gobierno la retirada inmediata de los soldados y funcionarios españoles en Kosovo para ser coherentes con la negativa a reconocer la independencia de la provincia serbia.  MADRID, 12 (EUROPA PRESS) "Si no reconocemos la independencia de Kosovo no entiendo muy bien qué hacen tropas españolas garantizando esa independencia y tampoco entiendo qué hacen funcionarios españoles creando un Estado en el que no creemos. Por tanto, lo uno y lo otro tendría que ser interrumpido con carácter inmediato", declaró en la presentación del libro 'Kosovo. Las semillas del odio', del periodista Ricardo Angoso. A juicio del diputado 'popular', el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero mantiene con respecto a Kosovo una actitud "totalmente incoherente" que resulta "inaceptable". |
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