Sesenta aniversario del Estado de Israel analizado por Carlos Alberto Montaner

¿Cómo ha logrado Israel pasar de la miseria al milagro económico en sólo 60 años, desde su creación? Esencialmente, cultivando su enorme capital humano y sus virtudes cívicas, a base de inteligencia, rigor, trabajo intenso y respeto a la ley, lo que le ha permitido ser muy eficiente en la agricultura, las comunicaciones, la electrónica, la fabricación de equipos médicos, aviación e industria armamentística, y hasta en el ámbito espacial, dice el autor.

 

(Desde Madrid) PRIMERO SE COMENZÓ A HABLAR de los cuatro tigres asiáticos: Taiwan, Singapur, Corea del Sur y Hong Kong. Eran países que en el curso de una generación saltaron de la miseria al desarrollo.

Luego siguieron Nueva Zelanda (el tigre anglo), Irlanda (el tigre celta), e incluso Chile, al que comienzan a llamar el tigre latino, país que parece decididamente encaminado a formar parte del primer mundo.

UN HOGAR PARA UN PUEBLO ATORMENTADO

Lo curioso es que entre esas historias de éxito nadie cita la más impresionante de todas: Israel. Por estas fechas se cumplen 60 años de su tumultuosa fundación en el inhóspito arenal de Oriente Medio. Entonces casi nadie apostaba por la supervivencia de aquel pequeño Estado surgido en la tensa primavera de 1948 en medio de los primeros combates de la guerra fría.

“Israel lo tenía todo en contra: la geografía, los vecinos, el suelo miserable y seco, la escasa y variada población, incluso el idioma”

Los padres fundadores eran apenas un puñado de soñadores asediados por decenas de millones de árabes dispuestos a aplastarlos. No tenían ejército, ni dinero, y provenían, algunos de ellos, del espantoso matadero nazi donde seis millones de judíos acababan de ser ejecutados en el más siniestro genocidio que registra la historia de la humanidad.

Tenían, eso sí, una desesperada convicción: construir un espacio seguro y decente en el que el atormentado pueblo judío pudiera sobrevivir al brutal antisemitismo esporádicamente practicado por casi todas las otras naciones monoteístas surgidas de Abraham, el padre común de judíos, cristianos y mahometanos.

TODO EN CONTRA

Israel lo tenía todo en contra: la geografía, los vecinos, el suelo miserable y seco, la escasa y variada población, incluso el idioma, porque el hebreo era una lengua ritual, prácticamente muerta, confinada a la sinagoga y a la lectura de los libros sagrados, que hubo que revitalizar mientras la población judía se comunicaba en los idiomas vernáculos de los países de donde provenía. Unos lo hacían en alemán, otros en polaco o en yiddish; los había que sólo dominaban el turco, el árabe o el griego.

“No existía un pueblo judío, sino diversos pueblos”

La etnia, además, se dividía profundamente en dos comunidades no siempre bien avenidas: los asquenazí, generalmente de origen germano-polaco, y los sefarditas, originalmente procedentes de España, de donde fueron expulsados en 1492.

No existía, pues, un pueblo judío, sino diversos pueblos judíos forjados en la diáspora, incluidos los que emigraban desde Yemen, Marruecos, Etiopía y, sobre todo, de Rusia. Tampoco poseían ningún fenotipo dominante que los caracterizara físicamente. Se vinculaban, además, de distintas maneras a la tradición religiosa y cultural del nuevo y desconocido país, ostentando muy diferentes grados de desarrollo intelectual y académico. Variedad que, sin duda, no era el mejor cohesivo para unificar a la vacilante nación que dio sus primeros pasos en medio de una invasión destinada a echar a los judíos al mar.

DESARROLLANDO DESARROLLO HUMANO

¿Qué hicieron en sesenta años los israelíes con ese mosaico abigarrado y difícil? Hicieron una complejísima democracia parlamentaria, reflejo de la diversidad de una vibrante sociedad que hoy cuenta con más de siete millones de habitantes, radicados en un diminuto país de apenas 20.000 kilómetros cuadrados, que disfrutan de todos los derechos individuales, en la que las poderosas fuerzas armadas están subordinadas a la autoridad de los civiles.

“No todo, por supuesto, es perfecto en el país, pero para juzgar a Israel siempre hay que preguntarse dónde existe otra sociedad libre y desarrollada que en apenas seis décadas ha conseguido los logros obtenidos por el pueblo judío”

Hicieron un gobierno razonablemente eficaz, más honrado que la media, pese a las turbulencias en las que han tenido que vivir. Hicieron un país con una población altamente educada, con el menor índice de violencia social del mundo, incluido ese 16 por ciento de personas de religión islámica, una minoría, también israelí, difícilmente asimilable, aun cuando constituye el grupo árabe –hombres y mujeres– que más libertades y prosperidad posee de cuantos pueblan la tierra.

Israel hoy tiene un per cápita (PPP) de US$29,000 y, de acuerdo con el Indice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas, que mide la calidad de vida, forma parte de los treinta países punteros del mundo, entre Alemania y Grecia, donde no aparece ninguna otra nación de Oriente Medio (ni de América Latina), pese a que tiene que dedicar a su defensa nada menos que el 8 por ciento de cuanto el país produce, porque ya se ha desangrado en por lo menos tres costosas guerras y mañana pudiera comenzar la cuarta.

(CASI) UN MILAGRO

¿Cómo Israel ha logrado este milagro económico? Esencialmente, cultivando su enorme capital humano y sus virtudes cívicas, a base de inteligencia, rigor, trabajo intenso y respeto a la ley, lo que le ha permitido ser muy eficiente en la agricultura, las comunicaciones, la electrónica, la fabricación de equipos médicos, aviación e industria armamentística, y hasta en el ámbito espacial, dado que ya hay satélites israelíes girando en torno a la tierra.

No todo, por supuesto, es perfecto en el país, pero para juzgar a Israel siempre hay que preguntarse dónde existe otra sociedad libre y desarrollada que en apenas seis décadas, surgiendo de la nada y contra viento y marea, ha conseguido los logros obtenidos por el pueblo judío.

Es hora de empezar a hablar del tigre semita. Hay que estudiar muy bien lo que allí se ha hecho. Es casi milagroso.

 
Colombia hoy analizada por Lecturas para el Debate

 LA SOLEDAD DE URIBE

POR RICARDO ANGOSO

A la reciente detención del primo del presidente de Colombia, Alvaro Uribe, por sus conexiones con lo que ya en su país se denomina como el fenómeno de la parapolítica, que le deja muy maltrecho, ahora se le viene a unir una reciente victoria de la izquierda política en Paraguay. Con la elección del "obispo rojo" de Asunción, Fernando Lugo, todos los gobiernos de peso de América Latina han cambiado de signo en la última década, ha habido un desplazamiento desde la extrema derecha apoyada por el militarismo, la iglesia, la CIA y las oligarquías locales hacia una nueva corriente de progreso cimentada por apoyos de casi todos los sectores sociales, desde los sindicatos y los movimientos de base hasta los comunistas y los socialistas. Bolivia, Ecuador y Venezuela, por ejemplo, representan una izquierda heterogénea, diversa, plural e incluso multiétnica, mientras que los casos de Argentina, Brasil y Chile son movimientos políticos más profundos y que hunden sus raíces en la cultura de la izquierda que en estos países intentó la transformación de sus sociedades -con la oposición de los Estados Unidos, que apoyó siempre el golpismo y los regímenes cuarteleros interviniendo a través de la "doctrina de seguridad nacional", de tan siniestro recuerdo- en las décadas de los sesenta, setenta y ochenta.

 

Así las cosas, y con la ilusión en alza en Paraguay y el desencanto de la misma forma en Venezuela, la izquierda ha conquistado cotas de poder impensables hace apenas una década, situando el debate en la esfera de lo social y una política económica más cercana a la calle. La derecha latinoamericana ha fracasado estrepitosamente, no habiendo sido capaz ni de conformar alternativas razonables a la crisis general, al desafío de la pobreza y de realizar el viaje, a veces desde luego prodigioso y lleno de peligros, desde el totalitarismo más brutal hacia la democracia. Ahora, sin embargo, se vive un momento bien distinto en toda América Latina y repleto de esperanza, pero también plagada de incertidumbres, titánicos desafíos e ineludibles retos, desde la transformación social y económica hasta profundizar en la calidad de la democracia. Y también, claro está, ahondar en el respeto a los sistemáticamente vulnerados Derechos Humanos.

 

Colombia, pese a que la tendencia es continental y sin género dudas positiva, no participa de este movimiento, paradójicamente porque la presencia de la guerrilla más antigua de América Latina -y quizá del mundo, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-  sigue golpeando y asesinado en este abatido país. Luego la izquierda, no muy claras en sus relaciones con las FARC y siempre muy tímida a la hora de condenar el terrorismo, carece de la suficiente fuerza, legitimidad y capacidad para presentarse como una alternativa real ante la sociedad colombiana. Sin desmarcarse claramente del terrorismo y sin rearmarse ideológicamente de un discurso creíble que ofrezca alternativas, el Polo Democrático Alternativo (PDA), donde convergen desde los comunistas hasta el centroizquierdismo, necesita aún tiempo para convencer a su pueblo de que  es una opción clara de gobierno. Su apuesta, vista su percepción del mundo y su anclaje en el pasado comunista, camina más en la dirección contraria al resto de la izquierda latinoamericana de hoy.

 

Sin embargo, el presidente Uribe, que tiene altas cotas de popularidad y que ha conseguido notables éxitos con su política de "seguridad democrática", no debe desdeñar su difícil situación externa, pues se encuentra muy aislado en la escena continental y con un escenario, a corto plazo, todavía más adverso. La reciente y ya superada crisis con Ecuador, en donde el sátrapa de Caracas aprovechó la ocasión para lanzar sus dardos envenenados, ha revelado la intensidad de este escenario absolutamente desfavorable para la política exterior colombiana, asunto al que nunca prestó demasiada atención el máximo mandatario de Bogotá.

 

Luego, tras el sonoro fracaso de las negociaciones entre Colombia y Estados Unidos por firmar el Tratado de Libre Comercio, ha vuelto a mostrar la debilidad de la diplomacia colombiana, la falta de profesionalidad de sus cargos en el exterior -casi todos los embajadores de este gran país son amigos del presidente sin ninguna preparación profesional- y su escasa profundidad estratégica, tal como se vio; un buen equipo diplomático tenía que haber sido capaz de prever el naufragio que se esperaba del TLC en el legislativo norteamericano. Así las las cosas, queda claro que para superar esta situación de crónico aislamiento, al presidente Uribe le hace falta un nuevo equipo más capaz, más sólido y, sobre todo, más profesional. ¿Será capaz de entender el mensaje y rectificar en la sabia dirección? Veremos.

 

 
Próxima jornada de Seguridad y Defensa en Salamanca

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
¿Está España suficientemente defendida de las amenazas externas? Nuestro modelo de Seguridad y Defensa a debate

Presenta y modera: Fernando Martínez Laínez, periodista y escritor.

Ponentes:
Jordi Marsal, asesor de la Ministra de Defensa de España y ex diputado socialista;
Rafael Monsalve, asesor parlamentario en Seguridad y Defensa del Grupo parlamentario Popular;
Enrique Calduch, Catedrático de Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid;
Cristóbal Gil, militar en la reserva activa y ex Secretario del Instituto Español de Estudios Estratégicos.
 
Un ponente que podría ser designado por el Instituto Español de Estudios Estratégicos-Ministerio de Defensa.

Relator de la jornada: Ricardo Angoso, periodista y Coordinador General de Diálogo Europeo.
Hora de comienzo del acto: 19 horas.
Día del acto: 27 de mayo.
Lugar: Salón de Actos de la Facultad de Geografía e Historia de Salamanca.
Finalización del acto, tras coloquio: 21 horas.
Organiza: Diálogo Europeo.
Colabora: Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Salamanca.
Financia, apoya y colabora: Ministerio de Defensa-Instituto Español de Estudios Estratégicos.
 
Presentación del segundo número de LPD

Presentación de este foro de reflexión, análisis y pensamiento acerca de las grandes cuestiones de nuestro tiempo. Lecturas para el debate es una revista de actualidad política nacional e internacional.

Fecha: 22 de abril

Hora:12,30 horas
Lugar: Sede de la Comisión Europea/Parlamento Europeo en Madrid,
Paseo de la Castellana 46, metro Rubén Darío.

PRESENTA Y MODERA:
JORDI MARSAL, PRESIDENTE DE DIÁLOGO EUROPEO

PONENTES:

GUSTAVO DE ARÍSTEGUI, PORTAVOZ DE POLÍTICA EXTERIOR DEL PP

EDWIN YABO, PORTAVOZ Y PRIMER SECRETARIO DE LA EMBAJADA DE ISRAEL EN ESPAÑA

JORDI XUCLA, DIPUTADO DE CIU

RICARDO ANGOSO, DIRECTOR DE LA REVISTA LECTURAS PARA EL DEBATE

Confirmaciones en: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

www.lecturasparaeldebate.com

Fotos:JOAQUIN MONTERO.
LECTURAS PARA EL DEBATE AGRADECE A JOAQUIN MONTERO SU COLABORACIÓN Y AYUDA PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE REPORTAJE FOTOGRÁFICO.

 
Número 2 online

El segundo número está disponible para su consulta y lectura completas pinchando en este enlace o en la imagen de la portada (requiere flashplayer).

Disponible también el cuadernillo central: Diálogo Europeo: resumen de once años en el camino.

Si no dispone de flashplayer, puede bajarse la revista y el cuadernillo central en formato pfd.

Analizamos en este número algunos de los conflictos y contenciosos más complejos que se suceden en elmundo de hoy, desde el rearme y la persistente amenaza que representa Venezuela para sus vecinos hasta el Kurdistán, pasando por el Líbano, Israel y Kosovo. El unilateralismo de la actual administración norteamericana, junto con la incapacidad de laUnión Europea (UE) por dar adecuadas respuestas a los grandes desafíos de nuestro tiempo, han llevado a este caótico estado de cosas a nivel global. Hacen falta nuevas respuestas ante las nuevas amenazas y demandas de un mundo en cambio, en ebullición, e incluso en conflicto. En América Latina, por ejemplo, hemos vivido una crisis de enorme calado y que pormuy poco lleva a una contienda bélica entre Colombia, por un lado, y Venezuela y Ecuador, en la otra parte, tras una intervención del ejército colombiano contra las bases del grupo terrorista Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC) en territorio ecuatoriano, que puso de relieve la ligazón entre el terrorismo y los regímenes de Cáracas y Quito, en un episodio todavía no suficientemente aclarado por ninguna de las partes. A los tres países, en aras de evitar un conflicto de mayor envergadura, les interesó cerrar la crisis, quizá en falso, pero no por ello se puso fin a la más importante amenaza para la estabilidad y seguridad de América Latina: el proyecto expansionista del presidente venezolano, Hugo Chávez, y su constatado (y también peligroso) rearme militar.